domingo, 24 de agosto de 2014

Cinco apuestas y una sola intención

"El Proletariado", Dustin Muñoz

Una exposición pictórica es siempre una incitación a mirar la realidad desde una perspectiva inédita. Toda muestra, expresión quintaesenciada de múltiples determinaciones, alberga una intencionalidad manifiesta. Pone en contacto al espectador con un rimero más o menos coherente de planteamientos, sugerencias y patrones de enfoque de orden estético, plástico e incluso sociológico-filosófico. Las posibilidades de cohesión son mayores cuando se trata de creaciones de un solo artista y, mejor aun, si corresponden a una etapa específica de su producción. Lo propio acontece cuando quienes concurren comparten el mismo canon, las mismas apuestas y las mismas técnicas.


Las colectivas que incluyen a creadores de distintas generaciones y estilos suelen ser más complejas, pero también más ricas y diversas. Temas, tratamiento y búsquedas varían de manera ostensible de un pintor a otro. Ni qué decir de la particular manera en que sus vivencias, su formación y su sistema de creencias dan en combinarse para desembocar en una forma concreta de mentalidad. Una de las señas de identidad de la plástica es justamente la concurrencia de escuelas y estilos. El arte constituye, en efecto, uno de los antídotos por excelencia contra la visión de túnel, el dogma y la excesiva seguridad de quienes se creen en posesión de la verdad absoluta. Nos incita a abrirnos a la comprensión de la diversidad del mundo.

martes, 27 de mayo de 2014

Semblanza de Andrés López de Medrano


         Aproximación a una noción eventual de semblanza filosófica.-   El auténtico semblante de un filósofo, aun en el caso de que existan trazos que ayuden a delimitar los contornos de su rostro, es su estructura mental.  En el núcleo duro del que se derivan sus convicciones básicas y sus patrones de comportamiento reposan las claves de su modo de ser.  Hacer la semblanza de un pensador equivale a filiar, tomando como piedras de toque su obra y su vida biográfica, el conjunto de esquemas, estereotipos y representaciones a partir de los cuales devienen comprensibles sus decisiones, actitudes y reacciones.  En suma, se trata de sacar a la superficie el rimero de las clavijas constitutivas de su manera de entender el mundo y de relacionarse con él.


Lógica Andres López de Medrano
             La semblanza filosófica no es, pues, un género  narrativo, conceptual ni figurativo; es la expresión quintaesenciada de la fusión y superación de esas tres posibilidades.  Cuenta la tradición que Sócrates, al enterarse de que un famoso retratista griego de su tiempo lo había descrito como de poca estatura, calvo, rechoncho y de ojos saltones, contestó: “Sí, pero todo ello he mejorado gracias a la educación”.  Lo que cuenta, en efecto, al abordar la semblanza de un filósofo es precisamente el cariz de las concepciones que confluyen en su entendimiento y el influjo que éstas ejercen en la configuración de su identidad personal.  Vale decir, el índice medio de correspondencia existente entre lo uno y lo otro, tomadas diacrónicamente. 


miércoles, 5 de febrero de 2014

La definición de filosofía, un problema filosófico

La definición de Filosofía es una de las cuestiones decisivas de este ámbito del saber humano. Sin embargo, es habitual que tratadistas, profesores y autores de manuales introductorios a dicha forma de conocimiento la planteen al primer contacto con sus potenciales interlocutores. Antes de cualquier experiencia de orden filosófico. 

Pero es el caso que el propósito de la enseñanza de esta materia es filosofar, en vez de poner al alcance o aprender de memoria un sistema, un rimero de fechas, biografías o conceptos, ni las preceptivas de una o más escuelas de pensamiento, como de continuo se cree. Luego, lo recomendable es arribar a la cuestión de qué es la Filosofía como parte de un proceso en lugar de adoptarla como punto de partida.

Claridad, distinción y aclaración de supuestos son elementos constitutivos del quehacer filosófico. Adoptar de entrada una definición de esta manera de abordar la realidad equivale a asumir una posición inicial. Esto es, internalizar un punto de vista al margen de todo examen o vivencia, reflexión y discusión, pero, sobre todo, tomar una posición de carácter unilateral, elegir un camino antes de haber considerado las restantes opciones a la vista. 



martes, 17 de diciembre de 2013

Invariantes afectivos y antropológicos en Territorio de espejos

    
Invariantes afectivos y antropológicos
en Territorio de espejos



Alejandro Arvelo

Territorio de espejos, de José Rafael Lantigua, es uno de esos libros que raptan la atención del lector al primer contacto.  Imposible detener el río incesante de su lectura, incluso después de haber arribado al verso final. Un estado de espíritu evocador, un tropel de símbolos y alegorías inefable, un arcoíris de aprensiones y presentimientos apremian el retorno, una tras otra, hasta la página inicial, e incluso hasta la portada misma de la obra y su mosaico de espejos y claroscuros.  ¿Qué secreta sensación de cataclismo intermitente nos impulsa y  nos hace yacer destas prisiones cargado?    

Las imágenes, los dejos de nostalgias de los tiempos idos que en ella habitan hacen de esta obra un puente perfecto entre los sentimientos y percepciones comunes de su autor y sus lectores potenciales.  Los invariantes afectivos y perceptivos que en sus páginas se anidan crean un cierto aire de familia, una atmósfera gentil que nos habla de la existencia de un fondo común de verdades que vincula con fuertes y sutiles lazos al mismo tiempo a la humana condición.  Lo universal habita en lo específico, lo concreto participa de la totalidad cuando media la sensibilidad artística.

lunes, 12 de julio de 2010

A Rosa Elena Pérez de la Cruz, In memoriam


Un zarpazo cruel de la vida, del azar o del destino, acaba de privarnos de Rosa Elena Pérez de la Cruz.  Una mente privilegiada, una vida dedicada al estudio y a la reflexión de los temas básicos de Occidente.  Por segunda vez, la imprudencia automovilística, tan al uso en nuestro país, peca de manera punzante e irreparable contra la  Filosofía.  (La primera vez, la víctima fue el también inolvidable Darío Solano, en la medianía de los años ochenta.)


De visita en nuestro país, becada por su alma máter, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se encontraba en Santo Domingo, completando una nueva investigación acerca del decurso del pensamiento filosófico dominicano.  En efecto, nunca se separó de su tierra natal.  Venía acá con frecuencia, antes y después del deceso de uno de sus amores predilectos, su madre. Sus viajes, también los aprovechaba para entrar en contacto con sus colegas filósofos dominicanos.

Durante  una de sus frecuentes visitas a nuestro país, a mediados de los noventa,  impartió un curso acerca de Verdad y método, de Hans Georg Gadamar, en el que tuve la oportunidad de conocerla.  De esa manera, la Escuela de Filosofía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo quedó integrada a los desplazamientos del pensamiento hermenéutico contemporáneo.  Desde entonces, nació entre nosotros una amistad en la que ella puso siempre la condescedencia y quien esto escribe, la admiración.

Quienes la tratamos de cerca llevaremos por mucho tiempo la muerte en el alma.  Rosa Elena, ida a destiempo, en la plenitud de su producción intelectual, enlutece a las letras y a la república de las ideas de nuestro país.  Si a la familia, también a sus amigos del alma cabe acompañarles en el desenvolvimiento de su pena.  Era nuestra hija, nuestra hermana y nuestra madre adoptiva.  Desde su natural porte de mujer de pensamiento, sabía dejarse querer. 



lunes, 23 de noviembre de 2009

El diálogo como imperativo de humanidad en el "Filoxeno" de León David

El diálogo es uno de los medios de expresión por excelencia de la reflexión filosófica. En él confluyen muchos de los componentes típicos de esta forma de conocer la realidad: apertura hacia la novedad ---cosa distinta de la moda---, la creatividad y el descubrimiento, sentido de la totalidad, pericia en el arte de escuchar, tacto en el ejercicio del criterio, paciencia ante la posibilidad de arribar a conclusiones. El diálogo es, en efecto, una apuesta al servicio de la buena conversación y de la democracia. Vale decir, del reconocimiento del otro, independientemente de cuáles sean sus hábitos mentales, sus costumbres o su concepción del mundo.
Dialogar es, sin embargo, un arte que cuenta con cada vez menos oficiantes en la República Dominicana. El autoritarismo campea, y no precisamente en el Estado, sino en los intersticios de la cotidianidad y de las relaciones académicas y de familia. Esta obra, de la autoría del reconocido poeta y pensador dominicano Juan José Jimenes Sabater, mejor conocido como León David, es una elocuente invitación a percibir el diálogo como algo lúdico, como un ejercicio de constructivo entretenimiento, pero, también, como herramienta de exploración gnoseológica. Se conversa para crecer e integrar a las propias convicciones nuevos aires, nuevas razones, nuevos atisbos de conclusión. Dialogar es ya saberse limitado; hallarse en disposición de ensanchar los horizontes del propio mundo interior.

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lunes, 5 de octubre de 2009

Palabras de clausura de la V Feria Regional del Libro, La Vega 2009


PALABRAS DE CLAUSURA DE LA
V FERIA REGIONAL DEL LIBRO LA VEGA 2009

Cuenta Don Gavino Espínola, en el tomo I de La Vega histórica ----publicado por la presente gestión de la Secretaría de Estado de Cultura, a propósito de la celebración de la VIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2005----, que en el centro la Plaza de Armas que funcionó en el mismo lugar donde hoy se encuentra el Parque Duarte, a cuyo costado nos encontramos, fue plantada, durante el periodo de la Dominación Haitiana, una palmera a la que los veganos de entonces dieron en llamar La Palma de la Libertad. Cuenta, también, que al oeste, dentro de la misma plaza, había un cocotero de mediano tamaño y abundantes racimos, en cuyo tronco, en tiempos de la Restauración de la República, tuvo lugar un acto impropio e innecesario: el fusilamiento del ciudadano español Manuel Guardiana, por orden expresa del comandante Manuel Mejía. Y se dice que, a seguidas, la mata de coco “bajó sus pencas para cubrir el cadáver”, y que “no las levantó más, secándose por completo como protesta muda por el crimen de que había sido testigo”.


miércoles, 26 de agosto de 2009

mamá: la rueca, el hilo
y el camino del retorno,
la brizna de rocío
que el viento congeló
y la queja que nunca oí.
Molino suave que derramó
de sustancia el corazón.

La vida
en el principio
y al final
de cada herida.
El fiel y la balanza,
y un puñado de rosas rojas
a cada lado del camino.

Lágrima sutil que empapa de nostalgia

este intento de canción.

mamá o la nuda amargura
de pensar en el adiós.

viernes, 14 de agosto de 2009



Entre estas ramas verdes
y este viejo girasol
he vuelto a recordarte,
sobrio artista del miedo y la vergüenza.
“Hay lágrimas que bañan el alma”,
me dijiste aquella tarde junto a un estanque
espacioso y verde como la nada.
Mi empeño por comprender
tu huella blanca y vertical,
la curvatura del cielo
y la tristeza del camino
se ha estrellado una y otra vez contra el vacío.

Esta casa grande y vieja
se me antoja cada vez más distante y tranquila.
Anudados por palabras
en ella viven tu sombra y mi fantasma.
El espíritu de las aguas flota en el ambiente
y hace vibrar sus vigas polvorientas y cansadas.

Tú habitas en cada rendija
de esta pena
y llenas cada resquicio
de esta mañana de ausencia.

martes, 4 de agosto de 2009


a Juan Carlos
y Zoraima Carolina,
ahora que ingresan a la universidad*


Los miro alejarse

los dos
cada día temprano en la mañana
con sus pasitos torpes
sus alforjas de sueño
y su horizonte de nada.
Y yo me quedo solo
contemplando la distancia,
destasando con mis manos
el ovillo de los tiempos que se fueron
y del cielo que perdí.
En primavera y en otoño
bajo el sol de mayo
o la lluvia de agosto.



* Este intento de canción se lo escribí a ustedes, cuando aún eran pequeñitos, pequeñitos, luego de dejarlos, a pocos pasos del portón del Colegio “Divina Pastora”, en un tiempo en que Marsella Alexandra aún no estaba inscrita en la escuela.

martes, 21 de julio de 2009

Palabras para el poemario "Nos dolerà la noche" de Romina Bayo

La poeta argentina Romina Bayo ha sido la primera ganadora en esta nueva época del certamen, con su poemario Nos dolerá la noche. Esta es la segunda obra, de la autoría de la joven creadora, que conoce el bautizo de la imprenta. En ésta, no menos que en la anterior, destaca en la escritora una fluidez y una perfección en el decir y en la configuración de las figuras del lenguaje de que se vale que evidencian una madurez poco frecuente en buena parte de sus congeneracionales. Tiene, no obstante, esta obra breve su propio atmósfera. Rezuma la fuerza de un acento personalísimo a través del cual se expresa con firmeza la voluntad de ser, en la vida y en la literatura, de este nuevo retoño del arte de la palabra latinoamericano.

De hecho, temas eternos de la producción poética de occidente ---Dios, el amor, el silencio, la noche, la propia identidad--- adquieren en esta forma breve de libro de gran calado, un aire de eternidad y una gracia inocente que sólo los poetas de estirpe conservan. Los poetas auténticos van siempre por la vida a la caza del sentido virginal de las palabras al uso. Su mirada se sitúa más allá del espejo del mundo. Lo propio de su condición es, pues, ser incomprendidos, sin importar cuan ciertos sean sus anhelos de hacer manifiestos asuntos complejos mediante los signos convencionales de expresión del pensamiento, de las intuiciones, de los sentimientos.

 

miércoles, 8 de julio de 2009

Glosas para un intento de lectura del poemario "Esta Ciudad ha sido Tomada por las Piedras", de Alejandro Gonzàlez

Decir poesía es decir libertad. Ahora bien, todo poeta es, al propio tiempo, un testigo de excepción de su espacio-tiempo histórico. La pasión por la lengua es una de las premisas básicas de la creación poética, si bien la gran poesía sólo deja asomar sus filamentos encantados en la medida en que el poeta transgrede los universos de significado que le han servido de punto de partida. La creación artística tiene siempre un inestimable valor testimonial, pues no sólo revela la altitud estética alcanzada en un momento dado, sino que, además, incluye, como difuminados o a contraluz, vestigios de suyo elocuentes de la tradición frente a la que se levanta y de la circunstancia en medio de la cual emerge.

El quehacer artístico es faena intransferible, estrictamente personal. La particular manera en que un poeta se piensa a sí mismo o percibe la noche, su ciudad o la multitud que, entre una y otra, se desplaza, sólo él puede aportarla. La mirada de un poeta es siempre única e irrepetible. Constituye una callada invitación, persistente sin embargo, a re-mirar con pupilas renovadas la realidad, interna y externa. Por ejemplo, es imposible que volvamos a ver de la misma manera ese momento mágico en que los últimos destellos del día y las primeras sombras nocturnas se anudan, después de escuchar al poeta decir… “sucede la noche/(la negra arquitectura del misterio)/bajo sus límites la ciudad/se va poblando/de/silencios” (p. 14), o de sentirlo emprender la marcha “como un forastero solitario emboscado/en cada esquina por el miedo” (p.23) “agredido por la duda/doblegado (…) entre una muchedumbre/confusa/ que se desplaza aferrada a su sombra” (p. 15).


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