“Todos”, según hemos visto, abordan el problema desde la perspectiva correspondiente al aspecto en el cual trabajan. No es verdad que la fórmula althusseriana pueda ser aplicada a toda la filosofía o la historia de la filosofía en sentido general. No es, por el hecho de que todos los filósofos desde Confucio a Jean Paul Sartre hayan filosofado sobre la política de una u otra manera, atinado o válida una u otra manera, atinado o válido que podamos plantear que la filosofía (in géneris), única y exclusivamente no es sino “lucha de clases en la teoría” como plantea Althusser; de ser válida en toda su extensión, es evidente que nos veríamos compelidos a “excluir” del ser filosófico, momentos tan representativos como los Analíticos Primeros y Posteriores, los Tópicos, De la Interpretación, La Metafísica (Aristóteles), El Novum Organon (Bacon), el Discurso del Método, Los Principios de Filosofía, Las Meditaciones Metafísicas, etc.
Esto, en sentido general; pues todo está en todo, todo participa de todo, nada es in púribus. De ahí, que si nos dedicásemos a buscar analogías o referencias en éstos (y otros; etc.) tratados relativos a la situación social o política de la época, encontraremos. Pero a fin de cuentas ¿de qué nos serviría?.
Cuando no para ratificar lo planteado al inicio del presente párrafo para concluir en que todo filosofar, así como el quehacer científico lo es siempre de una época histórica, etc. Pero ¿podríamos afirmar por ello que todo filosofar es “política en la teoría”?

Que si bien todo participa de todo existen en todo objeto o ente particular una mayor “carga” de determinados caracteres específicos, caracteres éstos que son los que nos permiten diferenciar el objeto P del objeto Q, etc.
Pero lo que Althusser nos plantea, sin embargo, es valido, si bien no urbi et orbi. La problemática queda planteada y me parece que no es excluyente respecto del quehacer filosófico (considerado en su totalidad).
La filosofía de alguna forma se relaciona íntimamente con la política; si con algo no voy de acuerdo es con que se quiera reducir todo el movimiento quehacer e historia de la filosofía a lo que, en mi criterio, no pasa de ser uno de sus momentos.
Que si bien existen vínculos privilegiados entre la filosofía y la política, la filosofía también tiene vínculos muy cercanos con las ciencias en general, lo mismo que con la religión y los problemas del conocimiento, lo mismo que con los asuntos relativos a las llamadas “concepciones del mundo”, la ética, la ontología, etc.
De ahí que tampoco voy de acuerdo con que la filosofía pueda ser reducida a una ciencia especial cualquiera, como pretenden algunos, o a “sierva de la historia”, o a desenmascadora de ideologías, o a gnoseología (Kopnin), o a ética (Sócrates), ontología, lógica o epistemología, metodología (Darío Solano), sin que a la vez pequemos de unilaterales o faltos del sentido de análisis de la totalidad, lo cual es antidialéctico.
“Todos”, desde Kopnin hasta Althusser, según hemos visto, dan un contenido distinto al concepto de filosofía. Algunas de las ideas tomadas como muestra a veces parecen ser opuestas, o lo que es más: excluyentes. Yo no creo que se trate de planteos o posiciones excluyentes, sino más bien intercomplementarias.
L

a filosofía (en sentido general), según he planteado, participa tanto de problemas éticos, cómo políticos, ideológicos, científicos, gnoseológicos, ontológicos, religiosos (teoría), lógica, etc. Si con algo no voy de acuerdo es con que se quiera hipostasiar uno cualquiera de sus momentos, creo que la Filosofía participa de los momentos aludidos sin ser ninguno de ellos concomitantemente, en cuyo sentido podría hablarse de la intencionalidad de la Filosofía, así como de todos aquellos aspectos que se puedan corresponder con lo que a lo largo del presente ensayo me he permitido denominar esencia o estructura de la Filosofía.
He procurado formular un brevísimo resumen que contemple los diversos momentos integrales que a mi juicio constituyen el quehacer filosófico como un todo, que aún cuando no reviste una estructura acabada y bien definida, me voy a permitir incluirlo para fines de discusión y segura superación crítica.
Filosofía
- Filosofía “científica” o de la ciencia
Gnoseología, lógica, epistemología, metodología, historia de las ciencias, consideración y generalización de los resultados de la ciencia, problemas filosóficos al interior de las ciencias, valor, fin y unidad de la ciencia, fundamentos humanísticos de las ciencias, etología científica, consideración de los supuestos, hipótesis y principios de las ciencias, política del conocimiento, psicología del conocimiento, formación de las nuevas ciencias, etc.
- Ontología
Relaciones (ontológicas) materia-pensamiento, delimitación y tratamiento (estudio) de la esencia de los seres. 
- Filosofía del hombre o “social” propiamente dicha
Filosofía política, problemas relativos al futuro del hombre, filosofía e historia de la religión, problemas relativos a las ideologías o concepciones del mundo, ética, filosofías de la liberación (humanismos), historia de las ideas políticas, filosofía del derecho, filosofía de la educación.
- Metateoría o “filosofía de la filosofía”
Historia de la filosofía, delimitación de la esencia o estructura del ser filosófico, métodos, procedimientos y caracteres del filosofar, interrelación existente entre sus diversos momentos, relación entre ciencia, filosofía y conocimiento cotidiano.
[1] Avelino, A. ; “Filosofía del conocimiento II”; pag.5 – párr. II
[2] Francisco Antonio Avelino
[3] Marx, Karl; “Crítica de la filosofía del estado de Hegel”; pgs. 20, 46.
[4] Marx, Karl; “Diferencia general entre la filosofía de la naturaleza de Democrito y Epicuro”; pag.16-párr.II
[5] Marx, Karl; “Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel”, pags.102,116
[6] Citado por: Armando Cordero, en: “La filosofía en Santo Domingo”; pag.198, párr..IV
[7] El hecho de que determinada escuela o secta religiosa en determinada época histórica se sirva de postulados o principios filosóficos, procurando dar a sus elucubraciones un cierto cariz de criticidad o “cientificidad”, no implica necesariamente que ésta devenga filosofía (Escolástica). “Aunque el cojo se ría de sus muletas sigue siendo cojo” (Heinrich Heine). De la misma manera que no la filosófica toda la investigación científica por el hecho de contener supuestos y presupuestos filosóficos (lógicos, gnoseológicos y ontológicos, etc).
[8] Avelino, A. “Filosofía del conocimiento II”, pág.14,párr. I
[9] Avelino, A. “Filosofía del conocimiento I”, pág.13, párr..V
[10] Avelino, A. “Filosofía del conocimiento II”, pág.55, párr..I
[11] Avelino, A. “Filosofía del conocimiento II”, pag.7, parr.I
[12] Popper, Karl; “La lógica de las ciencias sociales”
[13] ALthusser, Louis; “Lenin y la filosofía”, pag.60, parr.II
[14] Citado por: Silvia Durán Payán; en: “Lingüística y filosofía. Algunos aspectos del método”; Teoria y praxis No.24, pag.96
[15] “ciencia de la lógica” (Ibid) pag.37, citado por: Lucio Colleti en: “La dialéctica de la materia de Hegel y el materialismo dialéctico”; teoría y praxis No.37, pág.41
[16] Véase: Bunge, M. “La posible utilidad del filósofo en la ciencia social”; Teoría y praxis No.24; pag. 43 – parr.I. También: Althusser, L. “Para una crítica de la práctica teórica” o “Respuesta a John Lewis”; pag.14-28
[17] Véase: Sacristán, M. “Sobre el lugar de la filosofía en los estudios superiores”. Barcelona, España 1968.
También: Pereyra B., Carlos; “sobre la relación entre filosofía y ciencias sociales”; teoría y praxis No.24, pag.242
[18] Althusser, Louis; “Lenin y la filosofía”, pag.17, párr.I
[19] Ibid.; pags.22, 23
[20] Ibid.; pag.74, parr.II
[21] Althusser, Louis; “Para leer el Capital”, pág.9, párr..VII
[22] Althusser, L. “Respuesta a John Lewis”, pags.14, 15
[23] Cfr. “Anales Franco Alemanes”, pag.105, parr.V
[24] Íbid; pág. 116, párr.III
[25] Gramsei, A. “Introducción a la filosofía de la praxis”, pág. 11,12
[26] “Breve contribución general al estudio de la teoría de la ciencia en Aristóteles”, Alejandro Arvelo
[27] Kopnin, P.V.; “Lógica dialéctica”; pag. 29, párr.IV
[28] Bunge, M. ; “La ciencia; Su método y su filosofía”; pág.91
[29] Bunge, M. “La posible utilidad del filósofo en la ciencia social”; teoría y praxis No.24, pág. 44