Pero es el
caso que el propósito de la enseñanza de esta materia es filosofar, en vez de
poner al alcance o aprender de memoria un sistema, un rimero de fechas,
biografías o conceptos, ni las preceptivas de una o más escuelas de
pensamiento, como de continuo se cree. Luego, lo recomendable es arribar a la
cuestión de qué es la Filosofía como parte de un proceso en
lugar de adoptarla como punto de partida.
Claridad, distinción y
aclaración de supuestos son elementos constitutivos del quehacer filosófico.
Adoptar de entrada una definición de esta manera de abordar la realidad
equivale a asumir una posición inicial. Esto es, internalizar un punto de vista
al margen de todo examen o vivencia, reflexión y discusión, pero, sobre todo,
tomar una posición de carácter unilateral, elegir un camino antes de haber
considerado las restantes opciones a la vista.